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Si el domingo 16 estaba emocionado por la llega de 'Queen' y Paul Rodgers al país, el lunes esa sensación se convirtió en ansiedad.
El lunes 17 en la tarde intenté llegar al hotel Hyatt para ver la posibilidad de verlos en vivo y en directo antes del concierto. No sé si fue el calor de esa día o mis ansias locas, pero terminé yendo... ¡al Sheraton!
¡Buah! Mejor, decidí ir con calma el día siguiente.
Ese martes 18 me preparé para el calor que arreciaba en la capital. Ya no tenía clases, por lo que disponía de tiempo libre para darme hartas horas de espera en el Hyatt de Las Condes.
Llegué al lugar cuando el reloj marcaba las 17:00 horas. El sol pegaba fuerte y yo estaba literalmente seco. Llego al hotel y descubro una cantidad de fanáticos relajados y esperando lo mismo que yo. Muchos portaban poleras, vinilos, libros y tatuajes de Queen. Hubo un momento donde llegamos a ser 60 personas, bastante para un grupo con no tantos fans en el país.
De este modo, hice la espera. Que se asoma Brian, que no llega. Que Roger baja, que no es él. Y no pasaba nada. Los carabineros nos miraban con esas seriedad graciosa tan característica de su institución.
Hubo más de alguna anécdota en las cuatro horas y media de espera. Junto a nosotros estaban tres personajes con camisetas de Everton, Argentina y otro que portaba una pelota de fútbol. Resulta que coincidía la estada de Queen con la de la comitiva FIFA para la inauguración del Mundial Femenino Sub 20 Chile 2008, que era el miércoles 19, o sea, al día siguiente.
No ví a Queen pero conocí a Harold Mayne-Nichols, presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), a James Blatter, presidente de la FIFA, y a un grande del fútbol mundial, ni más ni menos que Franz Beckenbauer, el "Kaiser". Les tomé fotos y todo.
Pero, como dije antes, de Queen nada. Al parecer, pudimos ver a Roger, pero de pasada, como un flash. Supe más tarde que Brian se asomó para las fotos, los saludos y los autógrafos antes de mi llegada, pero alguien se propasó en el saludo y casi le lesiona la muñeca... ¡y él es guitarrista y necesita de sus manos! ¡Serán estúpidos descontrolados algunos...!
Ya era de noche y muchos de los que estábamos allí -incluso había una pareja peruana que viajó especialmente a ver el concierto- se retirarían. Mas, no sin antes sacarnos unas fotos con la guitarra de un compadre que llegó a exhibir su copia de "Red Special" de Brian. Las fotos están para el recuerdo (algún día me compraré unas cuentas de esa guitarra).
A las 21:30 me devolví para la casa, sin el premio de haberlos visto. Sin embargo, la espera de verdad iba a ser la que protagonizaríamos unos 15.000 ó 20.000 fanáticos aquel miércoles 19 de noviembre de 2008, fecha del concierto.
Si el domingo 16 estaba emocionado por la llega de 'Queen' y Paul Rodgers al país, el lunes esa sensación se convirtió en ansiedad.
El lunes 17 en la tarde intenté llegar al hotel Hyatt para ver la posibilidad de verlos en vivo y en directo antes del concierto. No sé si fue el calor de esa día o mis ansias locas, pero terminé yendo... ¡al Sheraton!
¡Buah! Mejor, decidí ir con calma el día siguiente.
Ese martes 18 me preparé para el calor que arreciaba en la capital. Ya no tenía clases, por lo que disponía de tiempo libre para darme hartas horas de espera en el Hyatt de Las Condes.
Llegué al lugar cuando el reloj marcaba las 17:00 horas. El sol pegaba fuerte y yo estaba literalmente seco. Llego al hotel y descubro una cantidad de fanáticos relajados y esperando lo mismo que yo. Muchos portaban poleras, vinilos, libros y tatuajes de Queen. Hubo un momento donde llegamos a ser 60 personas, bastante para un grupo con no tantos fans en el país.
De este modo, hice la espera. Que se asoma Brian, que no llega. Que Roger baja, que no es él. Y no pasaba nada. Los carabineros nos miraban con esas seriedad graciosa tan característica de su institución.
Hubo más de alguna anécdota en las cuatro horas y media de espera. Junto a nosotros estaban tres personajes con camisetas de Everton, Argentina y otro que portaba una pelota de fútbol. Resulta que coincidía la estada de Queen con la de la comitiva FIFA para la inauguración del Mundial Femenino Sub 20 Chile 2008, que era el miércoles 19, o sea, al día siguiente.
No ví a Queen pero conocí a Harold Mayne-Nichols, presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), a James Blatter, presidente de la FIFA, y a un grande del fútbol mundial, ni más ni menos que Franz Beckenbauer, el "Kaiser". Les tomé fotos y todo.
Pero, como dije antes, de Queen nada. Al parecer, pudimos ver a Roger, pero de pasada, como un flash. Supe más tarde que Brian se asomó para las fotos, los saludos y los autógrafos antes de mi llegada, pero alguien se propasó en el saludo y casi le lesiona la muñeca... ¡y él es guitarrista y necesita de sus manos! ¡Serán estúpidos descontrolados algunos...!
Ya era de noche y muchos de los que estábamos allí -incluso había una pareja peruana que viajó especialmente a ver el concierto- se retirarían. Mas, no sin antes sacarnos unas fotos con la guitarra de un compadre que llegó a exhibir su copia de "Red Special" de Brian. Las fotos están para el recuerdo (algún día me compraré unas cuentas de esa guitarra).
A las 21:30 me devolví para la casa, sin el premio de haberlos visto. Sin embargo, la espera de verdad iba a ser la que protagonizaríamos unos 15.000 ó 20.000 fanáticos aquel miércoles 19 de noviembre de 2008, fecha del concierto.
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