jueves, 4 de diciembre de 2008

LOS PREPARATIVOS PARA LA LLEGADA DE 'QUEEN' EN CHILE

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El 05 de septiembre de 2008 un rumor se confirma (de hecho, una amiga me lo había comentado días antes, siendo agosto): el miércoles 19 de noviembre, en el estadio San Carlos de Apoquindo de Santiago de Chile, se realizará EL concierto de Queen + Paul Rodgers. Aún no lanzan la venta de entradas.

Me puse bastante sereno pese a la euforia interior de ver a parte de los ídolos de hoy y siempre. ¡Brian May y Roger Taylor en Chile! ¡Y se añade Rodgers!


Este concierto puso en cuestionamiento un tema clave para un fan: ¿podría tolerar a esta altura a alguien que no fuera Freddie enfrente del escenario?

Era obvio que no sería como los conciertos de los '70 o el mítico Wembley de julio de 1986. No. Pero, era ver a May y Taylor junto a un gran cantante como lo ha demostrado ser Paul Rodgers, líder de la banda hippie Free y una más rockera Bad Company.

Esta ligazón era la más perdurable que la de Queen (con el piola John Deacon) con George Michael, de un registro más parecido a Mercury. Y aún más comparándola con las de Robbie Williams (ya sin John).

Si bien los coqueteos de May y Taylor con Rodgers comenzó al menos en 2004 (y antes), el 2005 se reúnen en conciertos que terminan con el disco en vivo doble Champions on the world. De ahí en más los conciertos -con críticas y todo- se volvieron masivos debido a la apertura de países (Queen desde 1973 hasta 1986 apenas consiguió visitar 28 ó 29 países) y del estilo de presentación de los shows...


En el fondo, la ida al concierto implicaba tomar una decisión: o tomo la opción de John Deacon -Queen sin Freddie no existe-o la de Brian May y Roger Taylor. Pese a que creo con Deacon y con muchísimos más que Mercury es y será irremplazable, era LA vez en la vida que vería a estos hombres que son parte de la historia grande del Rock.


Y esperé con ansiedad el día de la venta de entradas.


El 02 de octubre comienza del concierto organizado por cerveza Cristal y DG Medios las ventas en Puntoticket.cl. Las compré cuando supe, el 06 de ese mes por WebPay. El día 07 fui a buscar mi entrada a la tienda Ripley de paseo Huérfanos.

Al obtenerlo me sentí feliz y me predispuse a intentar verlos antes del concierto. Además, a conseguirme el playlist y escuchar las canciones del nuevo disco Cosmos Rocks, aparte de escuchar en Youtube los temas del concierto que dieron al inicio de la gira homónima en Ucrania.
De ahí les comenté a un fan de Queen, Clau, amigo mío. Terminamos estando los tres con su esposa Andrea obteniendo entradas.

Tuve que seguir mi vida normal hasta fines de clases e inicios de exámenes, o sea, durante los días viernes en adelante 14, inicio de la cuarta manga de la gira Cosmos Rocks Tour en Dubai, Emiratos Árabes Unidos. La siguiente parada era Sudamérica, era Chile. Me puse a averiguar sobre la agenda de ellos en Santiago. Llegan el domingo 16 en la noche; el lunes realizan su conferencia de prensa y el martes, se supone, May va invitado al centro astronómico de la Universidad de Chile en el cerro Calán de la comuna de Las Condes.

Era cosa de tiempo qué iba a suceder.


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lunes, 1 de diciembre de 2008

PESE A LA DIVERSIDAD, LA FIDELIDAD SIGUE...

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Dicen que la música de Queen termina siendo un paso para saltar a nuevas bandas y estilos. Queen sería sólo un gusto pasajero. Conocí mucha gente en los noventa y a inicios de este siglo que coleccionó con mayor facilidad que yo casetes de la Reina, pero luego los regalaron o los dejaron en el baúl del olvido.

Yo me prometí ser fan de Queen hasta mi muerte. Y, con esa música tan deliciosa, aparte de la asquerosa música actual (con excepciones), no es difícil aquello. Si bien me gusta música variada como Silvio Rodríguez, Violeta Parra, Víctor Jara, Quilapayún, Soda Stereo, Los Bunkers, Los Tres, The Beatles, Metallica y miles de otros sonidos, Queen es mi grupo favorito.

En el periodo que abarca este relato, años 2003-2008, expongo brevemente cómo me he abierto a las posibilidades que tiene actualmente un fan, sea de lo que sea que sea fan.



En abril de ese mismo año 2003, me fui a vivir a Santiago. Congelé un año en la universidad de Temuco. Esos meses en Santiago ayudaron a consolidar mis gustos, aunque aún era muy autoritario con ellos, imponiéndolos a otras músicas. A fines de año, mi ex me regala una exquisitez: el video Queen Alive, conseguido en el "Eurocentro" y sólo para coleccionistas. No he vuelto a ver uno igual...

Luego de un año en Temuco -nuevamente sabático, lo que fue el 2004, a fines de ese año rindo la Prueba de Selección Múltiple y quedo holgadamente en Historia en la Universidad de Chile. Sin embargo, postulo en la Universidad Alberto Hurtado y consigo incluso una buena beca.

Desde el 2005 vivo en Santiago y sigo con la Historia.

Ese año me llegaron mis primeros dos CD's: para mi cumpleaños 22 una ex amiga mía, Pamela, me regala el Greatest Hits (23 de mayo). Luego, el 08 de noviembre, me llega como regalo el primer disco en solitario de uno de los cuatro genios: Barcelona de la dupla Caballé-Mercury. Gran disco.

Además, me regalé el último video que pude conseguir, en una época donde el VHS estaba en decadencia, dando paso al DVD. Mi primer DVD me fue regalado por mi suegrita el año 2006. Ni más ni menos que el The Freddie Mercury Tribute Concert importado de Holanda.

Una joyita que deseaba mucho fue un Long Play de Queen. A fines del 2005 (diciembre) mi ex novia me regaló un vinilo canadiense de 1976 de A night at the opera, comprado en una tienda del barrio Brasil.

Además, la preciosura que acompaña mis días me regala una camisa celeste bellísima estampada con la palabra Queen en azul.


Como cúlmine del productivo año 2005, y gracias a un premio que gané en la universidad, mi suegra mi ofrece un Reproductor de MP3, algo que apenas conocía. Fue curioso porque pasé del "personal stereo" al MP3 player sin poseer alguna vez un "CD walkman". La tecnología avanza muy rápido...

Ese cambio de formato, añadido a la inmersión en la Web 1.0 y 2.0 (la que vivimos hoy en día y cuyos símbolos son espacios como fotolog, facebook, wikipedia y blogs como este), serán muy relevantes porque me ayudaron a profundizar mis conocimientos sobre la música de Queen y sobre Queen mismo.


La aparición de páginas Web donde podías descargar demos, inéditos, canciones en vivo, temas en solitario, etcétera, hizo que me creara un enorme espacio de música del grupo de mis amores. Existen muchísimos temas valiosos de los que comentaré en otra oportunidad. Desde el año 2002, y con fuerza durante 2005-2006, se ha conformado este espacio de coleccionista.


Mi última adquisición fue en mayo de este año 2008, cuando en casi al terminar el viaje de intercambio a México, me compré un especial de la banda inglesa de la revista "La mosca en la Pared".




Pensaba que ya no había nada que ver para un fan de Queen... hasta cuando el 05 de septiembre -curiosamente para el aniversario 62 años del nacimiento de Fred- confirmaron un rumor que venía rondando hace un mes: la realización de un concierto de los miembros restantes de Queen -a excepción del gran John Deacon- en colaboración con el ex cantante de Free y Bad Company en Santiago de Chile el miércoles 19 de noviembre de 2008.

Conseguir estar allí fue un desafío para este queenero, en especial porque faltaba la lana.

Pero había que arriesgarse... todo para verlos en vivo y en directo.



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domingo, 30 de noviembre de 2008

POR FIN, LA COLECCIÓN OFICIAL DE LA REINA...

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La colección estaba terminada casi terminada, pero faltaba el peso pesado, el más difícil de conseguir: Live Killers.


En el intertanto, y luego de terminar el primer año de universidad, volví de vacaciones de verano a Magallanes. En Porvenir mi padre me regala un CD copiado con casi todos los discos de Queen, listos para ser probados en el nuevo computador. Así, ingresaba al mundo virtual del MP3 (ya había tenido a Internet como mi proveedor de letras de canciones durante el liceo). En ese disco estaban canciones que no aparecían en los casetes, tales como "A kind of 'A kind of magic'", "Friends wil be friends will be..." y "Forever" del album de 1986, o los últimos tres temas con los que concluía The miracle: "Hang on in there", "Chinese torture" y la versión 12 pulgadas de "The invisible man".



Luego, el 2002 me llegaría ese mismo computador a Temuco, para realizar los trabajos universitarios y, de paso, para mi entretención. Ellos adquirirían otro.



Desde el principio de la conformación de la colección de casetes Live Killers me fue esquivo. Era un disco doble, por lo que nunca lo compré cuando pude. O sea, pensemos que costaría algo como 10.000 pesos de la época.

Lo busqué y lo busqué, sin suerte. Me aconsejaban amigos y familia que accediera a comprarlo en CD, que sí había opción. Me negué rotundamente. Iba a terminar la colección como sea.



En enero del año 2003, luego de un complejo año universitario, estaba nuevamente en Magallanes.

¿Y quién más que Magallanes me daría la sorpresa? Estábamos en Punta Arenas por trámites míos de permanencia en la universidad (sí, lo pasé mal) cuando mi padre nos regala a mi hermana y a mí la suma de $10.000. ¡Era harto todavía diez lucas!

Ese día 20 de enero, en un paseo por la calle Nogueira, antes de llegar a Errázuriz, me topé con una tienda de libros viejos y cosas varias. Y casi me meo cuando veo entre uno de los casetes usados uno de los discos de Live Killers. Le pregunté al dueño de la tienda que si podía buscarme el otro casete: él me dijo que podía estar en unas cajas y que volviera mañana. ¡Y al día siguiente nos volvíamos a Porvenir! Yo le rogué que lo buscara porque no iba a haber "mañana". Él se dio la paja de hacerlo, y no a mucho andar, encuentra el otro volumen del famoso disco en vivo de Queen.


¡Lo había conseguido luego de casi 9 largos años!



Tras las tristezas de los problemas universitarios, un regalo divino, sólo comparable a lo que iba a experimentar cinco años después, vale decir, en el año 2008. Pero es otra historia.



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CAMINO A LA COLECCIÓN OFICIAL DE QUEEN

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El año 1998 fue un año sabático de Queen. Muchos factores influyeron en esto: una crisis familiar que duró hasta el año 2001 y una crisis en el liceo que me llevó a escuchar mucha música alejada a mis ídolos (incluso empecé a escribir canciones en español). En otro términos, fue un año complejo.


Será 1999 un año de repuntes. Ya estaba en 3° medio, con la pista más despejada para entrar a la universidad, por ende, ya estaba más grande y podía manejarme con más libertad.

Y además, ese año comencé el recambio de casetes no originales a los de verdad. En un primer viaje a la capital magallánica compré The works (13 de enero). Después, en otro viaje, mi hermana me acompaña a obtener el album Greatest Hits II. Era el 25 de febrero, a fines de ese verano.

En vacaciones de invierno en Punta Arenas, un 21 de julio adquirí el disco doble Live at Wembley '86. Sin embargo, la felicidad de los casetes comprados se iba a ver empañado por un triste suceso que viví en ese mismo viaje. Durante una salida con mi hermana y diversos amigos porvenireños, unos conscriptos aprovechan mi ausencia para robar desde mi mochila tres discos: Greatest Hits II, The works (ambos adquiridos ese mismo año) y el casete de Innuendo (de febrero de 1995). El no tener casetes de respaldo me perjudicó y lo lamenté ese día 24 de julio.

Aún luego de este año de contrastes, hubo una noticia que puso de pie incluso hasta al más pesimista fan de Queen. En noviembre salía a la venta, aprovechando el tema del fin de milenio (que era a fines del 2000, no del '99), ni más ni menos que el disco Greatest Hits III, que añadía el signo 'Queen+', lo que implicaba que muchas canciones incluían colaboraciones de artistas, tales como, Elton John, George Michael y el rapero Wyclief Jean.
Hubo mucha publicidad en la televisión nacional por lo que las ansias de conseguírmelo me llevaron a que al primero de la serie de viajes que hice solo a Punta Arenas lo adquiriera con plata que no era para ese propósito. Ya era el 27 de enero del año 2000. De ese modo, se convirtió en el album más rápido conseguido por mí luego de su lanzamiento.

Ese año 2000 fue importante pues ya terminaba la Enseñanza Media y realizaba la Prueba de Aptitud Académica, cuyo éxito implicaba la partida de Magallanes.

Si bien no obtuve gran cantidad de títulos de Queen, a través de mi vecino, otro militar más joven que mi padre, me conseguí un especial chileno sobre la banda inglesa. Y, de paso, varios pirateados y portadas para cubrir esas caseteras vacías de marca Sony.

El 05 de septiembre grabamos en Porvenir un VHS con un documental sobre la banda que mostraron en HBO Olé: Freddie Mercury: the untold history, que había salido no hace mucho a la venta en el nuevo formato de DVD.

El precioso documental se suma así a los videos obtenidos desde el año 1995: Greatest Hits, a los que siguen: Greatest Flix II de 1991, Live at Wembley '86 (original y regalado por mi hermanita), Queen. Is this the real life? (también extraído del HBO), Queen, the phenomenon. In the laps of the gods y Rare live. A concert through time and space de 1989, ambos conseguidos gracias a los contactos de mi padre, por ende, pirateados.


El año 2001, el real inicio del nuevo milenio, fue de lo más regaloneado. Obtuve un excelente puntaje en la PAA y postulé a Psicología en Temuco, dejando la capital de Chile por razones familiares (dígase mi abuelo Rubén, a quien no quería mucho).

A mediados de enero llegué con mi padre a Santiago -a San Bernardo para ser preciso- para ver lo de la matrícula y la pensión ¡... y la beca que obtuve! Mi padre se fue a Magallanes el día 29; antes, llegan mi madre y mi hermana. Luego de la partida de mi viejo al Sur, ese mismo día vamos con mi madre a ver lo de la beca al Ministerio de Educación. Después, recorremos Santiago centro y mi vieja me concede tres discos de regalo en la "Feria del Disco": Jazz, Live Magic y Queen rocks. El último disco, de 1997, pasó totalmente desapercibido en Chile. De todos modos, me lo compré pues contenía la interesante canción "No-one but you (only the goods die young)".

Ese caluroso verano del 2001 traería más casetes. En otra soleada salida al centro de Santiago mi vieja me compra en la "Feria del Disco" el excelente Innuendo.

Mi madre y mi hermana se van el 20 de ese mes, quedándome solo con mis abuelos maternos en San Bernardo (o Santiago, que es casi lo mismo).

Antes de partir el 09 de marzo a Santiago, consigo dos discos más de un puro viaje. El 05 de marzo recorro solo por Providencia y Santiago centro. Primero me compro en la "Feria del Disco" de avenida Suecia, en Providencia, el News of the world. Luego, en la casetería "Su Música", en el centro de la capital, el album The works. El 09 viajo a mi nuevo destino: Temuco.

Antes del ingreso a la Universidad de La Frontera me compro el 14 de marzo en las "MCD" de la capital de Región de la Araucanía el casete de Sheer heart attack.


De este modo, podía sostener que me faltaba un último título para completar mi colección oficial de Queen: el album doble Live Killers, que ya estaba muy difícil de conseguir en las caseterías.


Quedaba el desafío abierto.



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sábado, 29 de noviembre de 2008

UN FAN CERRADO...

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Al momento de finalizar mi colección no oficial de casetes de Queen, vale decir, en 1997, inició en TVN una teleserie nacional que abarcaría el segundo semestre (agosto-diciembre): Tic-Tac. La particularidad de este serie cómica era la música de fondo: remixes y covers latinos de Queen.

Con todo, no quise ver la teleserie y detesté los famosos covers.

En los noventa fui un fan cerrado. Nunca fui proclive a los covers, remixes y discos en solitario, o sea, me negué a todo lo que no perteneciera a Queen.

En cuanto a los covers, hubo varios en esa década. El más aceptable fue el instrumental que compuso la Real Orquesta Filarmónica de Londres (1991). Tenía una cubierta negra y contenía los éxitos de Queen orquestado. Era bastante bueno. Sin embargo, el casete de Tic-Tac o el disco tributo realizados por bandas latinoamericanas como Soda Stereo, Molotov y otros, no fueron de mi agrado y no los compré.

Tuve conocimiento de algunos discos de remixes, como el denominado Queen remixes, que tenía como portada dos imágenes de Fred, una vestido como en el video clip de "The great pretender" y al lado, más vestido como el Fred de Queen, con bigotes y torso desnudo. Creo que de ese disco salió el éxito radial "Radio Gaga" (no estoy seguro). Creo. Igual lo escuchaba.

Los discos en solitario fueron otra cosa. Supe del Back to the light de Brian May. Incluso escuché en la radio el emotivo tema "Too much love will kill you" y me gustaba, pero no compré el casete. Por su parte, disfruté en la radio del tema remix de Fred "Living on my own", de 1993. Incluso escuché el disco The Freddie Mercury album, pero evadí adquirirlo por ser Freddie solo, sin Queen. Lo mismo me sucedería con el curioso disco de Mercury con la excelente cantante de ópera catalana Montserrat Caballé, Barcelona. Mi madre me insistía que quizá eran buenos, pero no hice caso. No había plata para hacer una colección fuera de la de mi grupo favorito.
Como sea, recién con la aparición del 'MP3' y programas como 'Ares', ingreso al mundo amplísimo de las canciones en solitarios, los discos de remixes, demos, lados B no publicados y, en ocasiones, covers. En ocasiones.

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LA COLECCIÓN NO OFICIAL DE QUEEN (Tercera parte y final)

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1997 fue un año decisivo en muchos aspectos.


Ese año entré a la Enseñanza Media, pero no sólo eso marcó mi vida.

Luego del periodo de niñez que había vivido, en la que conocí a Queen, me daba cuenta que pasaba a ser un adolescente con todo lo que eso trae.

Aún así mi pensar se quería quedar con la imaginación de mi niñez... y en parte, funcionó.


Queen había calado hondo en mi existencia. Era claro. Tenía buena parte de sus álbumes, pirateado y originales. Tenía al menos un video, un par de revistas, posters, llaveros, poleras. Mis padres me habían llevado a ver la posibilidad de comprar CD's en vez de casetes, por lo caros que se ponían éstos en comparación de aquéllos. Yo les dije que había iniciado la colección en casetes y que la pretendía terminar en casetes.

De esta forma, seguí la búsqueda. El 03 ó 04 de febrero, un día antes de una de las grandes experiencias familiares de mi vida, un circuito/vacaciones en el Highlander por Magallanes (Porvenir - Punta Arenas - Puerto del Hambre - Puerto Natales - Cueva del Milodón - Torres del Paine - Manatiales - Lago Blanco - Porvenir), mi madre me compra a escondidas el genial disco The miracle. Y fue un milagro que no lo pillara mi padre, jajaja... ¡Claro, hasta llegar a Torres del Paine! Ya era tarde. De todas formas, ese disco estaba amalgado a mí tal como los rostros del cuarteto en la portada, siendo la "música de fondo" de esas inolvidables vacaciones.


No obstante, no pude conseguir más casetes originales por un buen tiempo. Ya no podía hacer viajes tan frecuentes a Punta Arenas pues estaba en el liceo. Sin embargo, en el glorioso liceo de Porvenir -el único- cursaba tercero o cuarto un tipo de nombre Mauricio, hijo de militar también, fan de Queen, pero medio odioso y usurero. De todas formas me dijo que podía hacerme el favor de grabarme los discos restantes. Él se conseguía los casetes vírgenes, los grababa y me cobraba $500 cada uno. ¡Y eran cinco o más! (como verán, no muy "caritativo"... y aún no existía Internet como hoy). Yo acepté de todos modos, aunque no lo pedí que me grabara videos como los que se jactaba tener (The golden years y Champions on the world, entre otros) por el tema económico. ¡Quizá cuánto me iba a cobrar!

Igual pregunté por Queen at the Beeb. No lo tenía.


Así, una noche de 27 de julio de 1997 completé la colección no oficial completa de Queen con la adquisición de los siguientes títulos: Sheer heart attack, News of the world, Jazz, los dos volúmenes de Live Killers y Live Magic. Además, el Volúmen 1 de Live at Wembley '86.


Yo era feliz. Podía escuchar "todo" de Queen.



Nuevos y difíciles tiempos llegaron desde ese año 1997... Comenzaba a enfrentarme con la realidad social del liceo (académicamente no sufrí mucho) y con la crisis que iba a estallar en mi familia durante el año siguiente. Tenía dos opciones: o encerrarme al mundo fantástico de Queen, de "The Kayser" (grupo ficticio que íbamos a conformar mi amigo de infancia Marcelo y yo y de la que resultó que yo a los 12 años comenzara a hacer canciones en inglés, muy al estilo Queen) y del país imaginario Queensland (locura que compartía con mi hermana en los juegos), o salir al mundo (o 'mundillo') que me ofrecía el ser adolescente en Porvenir.

Opté por lo segundo, aunque con recurrentes crisis que me tuvieron de emergencia en la primera opción.


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LA COLECCIÓN NO OFICIAL DE QUEEN (Segunda parte)

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Ese viaje al Norte de febrero de 1995, aparte de dejarme huellas inborrables en forma de recuerdos, me hizo construir una "música de fondo" que es Queen. Y la música se convertiría de ahí en más en mi compañera más fiel de esos años, junto a la soledad de ser un niño extremadamente reservado.

Así es, estuve varios años de paseos y escuela (y luego, liceo) con el "personal stereo" a cuestas. Y un par de casetes de Queen. De hecho, casi no escuchaba otra música. Esos años son los de desconexión con programas musicales de la televisión y de la radio. Todo fue Queen.

Para el año de 1995 yo cumpliría 12 años y pasaba a 7º básico.


Uno de los primeros recuerdos de ese estilo fue el viaje en bus en el que partimos del terminal centro de Santiago para llegar a Antofagasta, y de ahí, a las playas de Mejillones. Era de tarde. Había una hermosa brisa y un sol que relucía en ese cielo azul. Yo asomaba mi cabeza en la ventanilla del bus (era de los viejos buses de la línea Flota Barrios, en los que podías sacar la cabeza). Recibí un folleto en plena Panamericana (no existía la Autopista Central) de manos de una hermosa niña de cabello castaño claro. Yo, coqueto, sonreí cuando ella -con seis o siete años más de edad- me piropeaba los ojos verdes. Y la cinta otorgaba a mis oídos los sonidos potentes de Keep yourself alive, del disco Queen.

Ya de vuelta a Santiago, mi -en ese entonces querido- abuelo Rubén me regala -luego de un cateteo por parte mi madre- el 19 ó 20 de febrero el disco Innuendo. Yo era feliz, pese a que debía ser al revés la cosa, pues el viejo estaba de cumpleaños el 21. La ilustración de su portada con este loco jugando con los mundos hacía olvidar cualquier otro acontecimiento familiar.


De vuelta el Magallanes la colección de discos de Queen siguió su curso. Conseguí ese año álbumes como The game y el invaluable A night at the opera.

Con The Game me gané una de las primeras culpas. Mi padre me alegaba que no había plata y que, además, no me compraban ropa por darme para las famosos casetes.
Tenía pirateado el Lado B de ese album gracias a un amigo de infancia, Marcelo, quien se lo consiguió a través de su tío. ¡Y era original de la época! No me cedió el original, pero me dejó grabarlo. No obtuve el Lado A pues estaba grabado encima (¡típico problema con los casetes!). Aún así, le pedí a mi padre, quien iba a viajar solo a Punta Arenas, que me comprara música de Queen ¡... y le di una lista de los que me faltaban!

¡Ahí supo mi pobre padre que Queen tenía a la fecha 19 discos de los cuales yo tenía menos de diez (y eso que no coleccionaba los discos 'en solitario')!

Igual llegó con The game en sus manos. Era de la versión remasterizada de 1994, con letras de canciones y todo.


A night at the opera fue, en ese sentido, menos problemático. Fue un regalo comprado por mi madre (sin pedirlo creo, cosa que salió como $5.000), como casi todos los discos, en la bella Punta Arenas. Contenía letras de canciones, aparte de esos exquisitos detalles barrocos. ¡Y estaba en él Bohemian rhapsody y su letra!


Ese difícil año -en el sentido social (estaba bastante 'a-social') y académico- vino un regalo de lujo: el libro Queen. Entre el amor y la muerte, la versión española y mi primer video, Greatest Hits I, con su portada rosada y el escudo más tardío de la Reina. El libro costó $10.000 de la época y el video algo por el estilo. Para ese entonces, contaba además con mi primer libro: una revista argentina con un especial de Queen, que costó 2.000 ó 2.500 pesos.

A fines de 1995 se vino la bomba: Queen lanza al mercado su vigésimo disco, Made in heaven. Era la primera vez que salía un disco desde que era fan. Tenía la particularidad de las famosas interposiciones entre la voz del fallecido Freddie y la música del resto del grupo. Además, se lanzaba con singles y todo, como "Heaven for everyone" y la versión de Fred de "Too much love will kill you". Tendría que esperar un año para adquirirlo.


El año 1996 fue igual de productivo.


Recibí los álbumes A day at the races, Flash Gordon y el citado Made in heaven.


A day at the races fue otro show. Estábamos en Punta Arenas y mis padres querían comparme ropa nueva (¡LA del año!). Yo deseaba, como era natural, un casete de Queen. Y hubo pelea y algún que otro reto. Al final, debido a mi tozudez al elegir ropa (a todo le decía que no me gustaba), me dieron la opción de que si me compraba ropa, me comprarían el famoso disco negro. Acepté gustoso. Creo que fue el disco más caro que compré: 6.500 pesos aproximadamente.

El disco proveniente de la película de Dino de Laurentiis -Flash Gordon- llegó también en un viaje a Punta Arenas, pero de sorpresa. Me lo compraron mi madre y mi hermana mientras salieron a hacer algunas compras llegaron con el casete de portada amarilla, por sólo $1.900. Y claro, estaba en la sección 'Películas' de la "Artecor".


El reciente Made in heaven fue adquirido por la vía de los contactos de mi padre con concriptos. Así, lo pirateamos. Yo quería tener la inolvidable portada...

Ya para ese entonces había conseguido varios 'posters' (algunas de manos de compañeros de escuela) e incluso mi madre me hizo dos poleras artesanales de Queen. La primera era una polera blanca que ella decoró con el diseño de rostros y letras del disco Queen II; la segunda, una polera negra en la que le estampó un paño rojo con el escudo del mismo album, trazado en negro con pintura de género Artel. ¡Qué consentido!


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EL MAESTRO YA NO ESTÁ CON NOSOTROS...

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Antes de continuar el breve relato de mi vida con Queen, existe un tema que es preciso confesar.

Como dije antes, no supe inmediatamente de la muerte de Freddie Mercury. Además, el tema de su muerte no pareció ser tan difundida, más aún debido a que la palabra SIDA era casi una grosería en la pacata televisión chilena.

No vale dejar de mencionar lo sucedido en Canal 13 con el programa de Andrea Tessa, "Más Música". Ella quiso que se hiciera un especial sobre Queen luego de la muerte de Fred, en 1991-1992; no obstante, el canal le prohibió hacerlo debido al tema conflictivo del SIDA y su demostrada homosexualidad. ¡Ni que estuviéramos en la Inquisición española...!

Luego de conocer a Queen, por boca de mi madre supe de su muerte. De hecho, ella misma conoció con un año de retraso la noticia (a mediados de 1992). Más aún, saber que era bisexual (en la práctica, gay).

Siempre su muerte me fue natural. Pasó. Pero, con los años y las revistas que llegaron a mis manos le di la relevancia que un fan la da a la muerte de su ídolo. Queen no podría hacer más música, nunca más... ¡Qué dolor sentir eso! La aparición de Made in heaven en noviembre de 1995 hizo paliar en algo ese 'duelo' que vivimos muchos de los seguidores de esta inmortal banda inglesa.

Lo mismo su homosexualidad. Más de alguna vez mi padre -muy homofóbico- temió que yo me "desviara". Siempre recuerdo una vez, durante el viaje a Santiago en febrero de 1995, cuando jugábamos con mi abuelo Rubén y él al cacho (sí, los vasitos de cuero con dados). Yo llevaba de cábala un llavero con la figura de Freddie y al reverso creo que estaba la carátula de Innuendo. Y la besaba para la suerte. En una de esas mi padre me retó, pensando en que yo besaba la figura de Freddie... Comprensible su miedo de padre machista, pero risible (¡y no, no salí gay jajaja!).


De ahí en más, Freddie se convirtió casi en un miembro de la familia. Como un tío loco -en este caso, loca- y buena onda al que se le piden consejos.


¡Freddie es Freddie y punto!


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LA COLECCIÓN NO OFICIAL DE QUEEN (Primera parte)

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Luego del Greatest Hits, conseguido a fines de 1993, me volví un fan de Queen.


No sé cómo, pero de ahí a 1997 me iba a empeñar a conseguir todos los casetes de Queen -aún al extremo de piratearlos- y luego, en 2003, lograr mi colección completa de casetes originales (aunque sin el Queen at the Beeb de 1989).

Lo que les voy a relatar será el periodo de mi experiencia comprendida entre 1993 y 1997, fecha de la adquisición del último casete de la colección no oficial de la Reina. Aquí en particular, me remitiré hasta febrero de 1995, momento en el que pude cumplir el sueño de viajar "al Norte" (a Santiago y a Antofagasta), siempre con mi familia.


Luego del Grandes Éxitos vendría una copia del Greatest Hits II de 1991. Fue el primer pirateado que tuve. Mi papá sería el gestor del regalo: él, con cariño -y a veces a regañadientes (hay que decirlo)- fue mi apoyo en la colección. Ese casete se lo consiguió con un soldado que gustaba de esa música el casete. Primero, lo copiamos en un casere virgen TDK o por el estilo, de 90 minutos. Resultaba que los casetes de 90'' eran en general mediocres, por lo que su duración era efímera. Al final, mi padre persuadió al pobre conscripto a que le regalarse el casete, jajaja... Lo bueno era que, uno, mi papá era un buen sargento y trataba bien a los soldados y, dos, el joven era buena onda y no tuvo inconvenientes en conceder tal favor. Así, el Greatest Hits II era mío entre fines de 1993 y -con mayor seguridad- inicios de 1994.

Como una bola de nieve, caerían a mis manos nuevos casetes. El tercero fue Live at Wembley '86, editado en 1992, pero pirateado y sólo el segundo volúmen. Me lo compraron... ¡por mil o mil quinientos pesos! a un vendedor ambulante de Punta Arenas (¡estafa!).
Así, me acostumbré a escuchar "Love of my life" al principio y no la intro con "One vision".

En 1994 aparecen muchos casetes, comprados ya sea en los locales puntarenenses ("Almendra" de la galería Acapulco, "Artecor" del Caracol Austral y otros más que no recuerdo), en Porvenir o conseguidos por otros medios artificiosos (pirateo).

De este año son álbumes como Queen II, The Works (pirateado), Hot Space o A Kind of Magic.

El primero lo conseguí en el "Artecor"del Caracol Austral de Punta Arenas. Lo que recuerdo es que tuve que elegir entre él y el disco Queen (se me hace que este fue el último que conseguí ese año 1994). La portada me llevó al error (aún no existía un buen acceso a Internet donde verificar las canciones de los discos: es de recordar que recién ese año se implementó en Magallanes la Reforma educativa): que en él estaba el espectacular "Bohemian rhapsody". De todos modos, al escucharlo yo aluciné con él y se convirtió en uno de mis favoritos (hasta ahora).

El segundo fue a través del pirateo y gracias a las movidas de mi padre con un concripto. Pude admirar la versión de EMI chilena, para luego copiar el casete. Da la curiosidad de que di vuelta los lados y quedé en un principio con la impresión de que el album comenzaba con la canción "Machines (or back to 'human')". Además, tenía la costumbre de grabar todo lo que cupiera en un mismo lado, no respetando a discos de corta duración como aquel. El original lo iba a conseguir años más tarde.

El 22 de agosto de 1994 obtuve Hot space, el único que tiene una fecha determinada. Este, junto a A Kind of Magic, los conseguí en mi propio Porvenir. En un local que pertenecía a un alcalde-ex alcalde-alcalde-ex alcalde (en pueblos chicos como ese salía elección por medio). Y ambos con apoyo pecuniario de mi madre.

El disco A Kind of Magic (la versión que poseo es chilena y dice Una Especie de Magia) tiene algo especial al respecto. Posiblemente en 1993 ó 1994 el Canal 9 magallánico (lo que se conoce como Canal 13 en Chile) transmitió por primera vez la genial película Highlander donde actúa Christopher Lambert como McCloud. Fue el primero que grabaron en el VHS que mi familia adquirió a fines de los '80. ¡Y tiene la música de ese disco de Queen! Aunque extrañé la versión de "New York, New York"... (la conseguiría con la irrupción del MP3).


El año 1995 empezaba con grandes noticias. Conseguimos a fines de 1994 un auto marca Toyota Corona de segunda mano -que por los chascos que sobrevivió terminó llamándosele El Highlander- y la posibilidad de viajar al Norte en él. No sucedió como se esperaba debido a diversos dramas, lo que posibilitó que el viaje a Santiago y Mejillones (Región de Antofagasta) se realizara en avión hasta Puerto Montt y en bus hasta Santiago y, luego, el puerto mejillonino.

Antes de partir, me compraron en una casetería a las afueras del Caracol Austral de Punta Arenas- una versión del primer disco, Queen. Era la versión barata pues la otra, de casi $4.000, contenía en su interior los rostros de los cuatros mozalbetes enmarcados como si fuera del siglo XVII o XVIII (¡de hecho, Brian se parecía mucho a la figura de Isaac Newton!). El álbum que tengo, de hecho, contiene la canción "Liar" luego de "Doing all right" y no "Great king rat" como es en la versión original.


Así, para el viaje al Norte llevaría todo el cargamento de casetes en mi mochila de ese entonces para escucharlos en mi recién adquirido personal stereo (o "walkman", como prefieran decirle).


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¿1992 Ó 1993?

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Luego de muchos años, tengo dudas sobre el año que apareció Queen en mi vida.

Si bien siempre tuve la consideración de que fue 1993, tengo serias pistas para pensar que fue en 1992. Ahí van algunas que el lector -si es que existe y está interesado- puede considerar.


La primera huella la deja la canción de Brian May "Too much love will kill you". Yo recuerdo perfectamente haberla escuchado en la radio, y más aún, reconocerla y grabarla como se hacía en esos tiempos, en casetes vírgenes. Esta canción se editó en el disco Back to the light de octubre de 1992, por lo que quizá sonó en Chile hacia 1993, pero no es seguro.

Una segunda huella es de otro single, esta vez del propio Freddie Mercury, y es la versión remix de "Living on my own" de mediados de 1993 y que aparece en The Freddie Mercury Album de noviembre de 1992. También la grabé; empero, bien pude haberla escuchado en la radio en 1994.


Como sea...
¡Al diablo con las malditas fechas, problema típico del historiador!



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EL DESCUBRIMIENTO DE LA REINA

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Siempre estuvieron en mi vida.


En la segunda mitad de los '80, cuando era pequeño, había bastante música en la casa -materializada en los populares casetes piratas y en alguno que otro original- considerando la pobreza de una familia de un matrimonio conformado por un joven suboficial trasladado al último lugar del mundo por la cuasi guerra de Chile con la Argentina y una dueña de casa.
Recordemos que estábamos a finales de una Dictadura, en pleno "apagón cultural".

Además, vivir en Magallanes era permanecer alejado de todo tipo de información y material que fuera de actualidad, aún cuando Punta Arenas tenía algunas ventajas con respecto al resto del país por ser "zona franca". Los dos canales que se veían llegaban en diferido por una o dos semanas y la tecnología -Beta, VHS, minicomponente- era del alcance de los que poseían medios o se embarcaban en créditos (mi familia postuló a la segunda opción).

En Manantiales, una pequeña localidad de pasado petrolero ubicada al norte de la Tierra del Fuego chilena, situo mi primera experiencia vital.
Recuerdo aquellos casetes, como el Grandes Éxitos de The Beatles, gran banda (mi segunda favorita y también británica). Sin embargo, en mi inconsciente se quedará incrustrada una música que aparecerá con el video clip y por la simple casualidad. El albur.


Era 1991. Ese año ingresaba a 3º año de Enseñanza Básica. Iba a cumplir ocho años. Vivíamos en Porvenir, en la misma Tierra del Fuego.

Tengo pocos recuerdos de aquel año. Era aún chico y no poseía conciencia de muchas cosas. Más aún siendo tan tímido como era. Lo único que queda en mi memoria fue que ese año inició un repunte académico y me posicioné en LA escuela municipal del pueblo como un "buen estudiante".

Y lo otro lo aportó la televisión. Un programa de TVN llamado "Sábado Taquilla" y conducido por Jorge Aedo abrió mis sentidos con muchos videos clip. Recuerdo, por ejemplo, el de Metallica, "Enter sadman", entre muchos otros.
No obstante, apareció frente a mí un video hecho con tecnología computarizada de la época. La música, además, era bastante potente. Y adoraba los arlequines. Sí, era "Innuendo". En ese momento, desconocía el nombre de la banda, de sus integrantes y, por ende, de su historia.

Así se pasó el año 1991.


La memoria me instala en 1993, aunque tengo dudas sobre si fue ese año o definitivamente el año 1992.

Un 30 de noviembre de ese año (aceptaré ese dato) me recuerdo estando con mis padres y mi hermana de viaje por Punta Arenas, capital de la Región de Magallanes. Era 'viaje' porque había que cruzar el estrecho en ferry.
Ese día compramos en un local de la Zona Franca la "novedad" en cuanto a música: un 'Equipo', superando al pequeño minicomponente de dos caseteras (¡antes de eso recuerdo un tocadiscos con casetera en casa!).
Y, para probar el equipo de música, mis padres compraron el Greatest Hits de Queen (la edición del casete, aún en mi posesión, dice Grandes Éxitos). Lo probaron en la Casa del Soldado, hospedaje para militares de la ciudad.

Bien, volvimos a Porvenir. Al escuchar el casete mi mente se abrió a caminos que ya existían y requerían de un toque de varita mágica para expandirse al recuerdo, a 're-memorar' la música de mi corta existencia.

No cabe duda que fue algo mágico porque después de esa experiencia, y de un modo que no recuerdo, me vi totalmente encantado por Queen y coleccionando su música a como daba lugar para un niño de 10 años.


De esta manera, en el último lugar del mundo, descubrí a la Reina.


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